¿Qué son? Los edulcorantes son sustancias que endulzan
los alimentos. Pueden ser naturales o sintéticos. Se clasifican
en función de su contenido energético en calóricos
y acalóricos.
Tabla 1. Tipos de edulcorantes y poder endulzante
Pertenecen a este grupo la sacarosa, la fructosa y los polialcoholes
(sorbitol, manitol y xilitol).
La sacarosa es el azúcar común. Se extrae de la remolacha
azucarera o de la caña de azúcar y se encuentra también
de forma natural en algunas frutas y es un ingrediente básico
para la elaboración de productos de pastelería, bollería,
almíbares y bebidas refrescantes. Es el azúcar utilizado
como patrón de dulzor. Se considera el edulcorante por excelencia
y es el de mayor consumo en la actualidad. Cada gramo aporta 4 kilocalorías.
La fructosa es el azúcar de las frutas
y la miel, es una vez y media más dulce que la sacarosa y
su valor calórico es igual (4 kcal por gramo). Se encuentra
en forma de edulcorante de mesa en alimentos, bebidas y fármacos.
A pesar de su elevado poder edulcorante no se recomienda su empleo
en grandes dosis porque parece que incrementa las concentraciones
de colesterol
total y de LDL-colesterol, aunque no hay motivos para restringir
los alimentos que de forma natural la contienen.
Los polialcoholes son, en muchos casos, edulcorantes naturales contenidos
en algunas frutas, y también se obtienen industrialmente.
Se utilizan como edulcorantes en chicles y caramelos. El sorbitol,
es el azúcar del alcohol y aporta 4 kcal/g. No parece que
aporte beneficios respecto a otros edulcorantes y si se consume
en exceso pueden tener un efecto laxante.
Azúcar
y miel
El azúcar es sacarosa cristalizada extraída de la
caña de azúcar o de la remolacha azucarera. El azúcar
de mesa es en su composición prácticamente el 100
por 100 sacarosa. Constituye una fuente energética de primer
orden en la alimentación del hombre actual. . Se trata de
un carbohidrato
puro que, por lo tanto, aporta 4 kcal. por gramo. No contiene otros
nutrientes. El azúcar moreno contiene fibra y sales minerales,
pero en unas cantidades apenas apreciables.
La miel es una mezcla especial de glucosa y fructosa producida por
las abejas, junto con una pequeña proporción de vitaminas,
minerales, aminoácidos libres, proteínas
y sustancias aromáticas más o menos volátiles.
Posee prácticamente igual valor energético que el
azúcar. Tabla 2. Contenido de carbohidratos
del azúcar y la miel
Sacarosa (g)
Glucosa (g)
Fructosa (g)
Maltosa (g)
Azúcar total
(g)
Azúcar
96,8
-
-
-
96,8
Miel
1,5
33,8
42,4
4,2
81,9
¿Para
qué se utilizan? El azúcar, el sabor dulce por
excelencia, se puede consumir en forma cristalizada como edulcorante
en infusiones, como ingrediente de bebidas refrescantes (colas,
limonadas), en los helados, vinos, licores, repostería, postres
de leche (natillas, flan, yogur azucarado), confituras, mermeladas
y en la preparación de platos culinarios poco frecuentes
(carnes dulces).
La miel es un producto natural, de sabor muy diferente al del azúcar,
que también sirve para endulzar. No obstante, tiene un uso
más restringido y ligado a gustos particulares.
¿Qué
papel tienen en la alimentación? Tanto el azúcar como la miel son fuentes de energía
de fácil y rápida asimilación. La ingesta
de azúcar proporciona un aporte rápido de glucosa
al organismo, que es imprescindible para el trabajo celular. La
ingesta
de miel proporciona un elevado aporte de fructosa, que se convierte
principalmente en glucógeno, proceso que no requiere de la
acción de la insulina. Sin embargo, el alto contenido en
glucosa de la miel, hace que esté contraindicada en diabéticos.
Proporcionan un sabor inimitable que nos ayuda a consumir otros
alimentos.
Al contrario de la creencia popular, no existe ninguna ventaja nutricional
de la miel sobre el azúcar. Aunque la miel contiene vitaminas
y minerales que no se encuentran en el azúcar, las cantidades
son tan pequeñas que no tienen importancia en términos
de las necesidades diarias. Haría falta tomar miel en exceso
para obtener algún beneficio y los inconvenientes serían
mayores que las ventajas.