Con huerta y verdura,
se aleja la sepultura" Las verduras y hortalizas son, al igual que las frutas,
alimentos reguladores, porque su principal aporte lo constituyen
minerales, vitaminas y fibra. Son nutrientes que regulan las
reacciones químicas que se producen en el organismo.
¿De qué se componen?
Tienen muy bajo aporte calórico,
graso y proteico, siendo además las proteínas
aportadas de bajo valor biológico. El contenido en hidratos
de carbono tampoco es muy importante, a excepción de la patata.
Contienen principalmente fibra, minerales (calcio y hierro)
y vitaminas.
En la siguiente tabla, (adaptada
de la tabla 11.2, pag 117 en "Alimentación y nutrición. Manual
teórico-práctico" C. Vázquez. A. Cos. C. López-Mondedeu. 1998.
Ed. Diaz de Santos) podemos ver los principales componentes
de algunas verduras u hortalizas de consumo frecuente.
Alimento
Kcal
Proteínas
H. carbono
Fibra
Calcio
Hierro
Espinacas
32
3´1 gr
3´6 gr
6 gr
60 mgr
2 mgr
Lechuga
18
1´2 gr
2´9 gr
1´5 gr
62 mgr
0´6 mgr
Acelgas
33
2 gr
5 gr
5´6
150 mgr
3´5 mgr
Alcachofa
64
3´4 gr
12 gr
1´5 gr
40 mgr
Pimiento
22
1´2 gr
3´8 gr
1 gr
11 mgr
0´4 mgr
Tomate
22
1 gr
4 gr
1´5 gr
11 mgr
0´6 mgr
Zanahoria
42
1´2 gr
9 gr
3 gr
39 mgr
1´2 mgr
Cebolla
47
1´4 gr
10 gr
1 gr
32 mgr
0´05 mgr
Berenjena
29
1´3 gr
5´5 gr
2 gr
10 mgr
0´5 mgr
Espárrago
26
2´2 gr
3´9 gr
1 gr
21 mgr
0´32 mgr
Judías verdes
39
2´4 gr
7 gr
3 gr
65 mgr
0´9 mgr
Guisantes
92
6 gr
16 gr
5 gr
26 mgr
1´9 mgr
Contenido en vitaminas: no tienen,
al igual que las frutas, vitamina
D. En cambio tienen cantidades apreciables de otras como vitamina
A o C. En general, se puede intuir cuál es la vitamina más rica
en función del color de la verdura:
Amarillo, rojo àVitamina
A:tomates, zanahorias, pimientos rojos, espinacas, lechuga y acelgas.
Verdes àVitamina
C coliflor, espinacas, perejil, acelgas, calabacines, repollo,
lechuga y tomates.
¿Cómo
se deben cocinar?
En general,
la cocción hace desaparecer el contenido en la mayoría de
las vitaminas, sobre todo la C. Por este motivo, es aconsejable
tomar gran cantidad de las verduras en crudo. Sin embargo,
el cocinado con aceite suele hacer que aumente la disponibilidad
de vitaminas A y E, por lo que lo ideal al cabo del día sería
tomar una ración de hortalizas en crudo y otra en cocinado.
Para conseguir un aprovechamiento
óptimo de este grupo de nutrientes hay que conocer algunos
datos:
Se
pierden sustancias nutritivas al cocinar las verduras con
tiempos de cocción largos, en contacto con el líquido de cocción
o con el aire, a altas temperaturas. Es
preferible cocinar al horno o, en caso de cocción, sin pelar. Siempre
que sea posible es conveniente utilizar muy poco agua o cortar
en trozos pequeños. No
son convenientes los recalentamientos. Los
ácidos protegen las verduras, al contrario que el bicarbonato,
por lo que se pueden añadir unas gotas de limón o vinagre
al cocinado.
Espinacas:
aportan muy pocas calorías. Son ricas en fibra, minerales
(como cobre, calcio y hierro) y vitaminas C, A, B, E y
K. El problema es que generalmente se consumen tras cocción
y pierden gran parte de su contenido vitamínico. Lechuga:
pobre en calorías. Aunque las hojas exteriores son más
ricas en vitamina
C que las interiores, a veces no se pueden aprovechar
bien porque reciben la mayor cantidad de insecticidas,
etc. Espárragos:
entre sus propiedades se encuentra el hecho de ser diurético,
así como una alto contenido en vitamina
C y ácido fólico. Cebolla:
apenas aporta minerales o vitaminas. Se le han atribuido
"ciertas" propiedades cardiosaludables. Zanahoria:rica
en vitamina
A y fibra. También contienen vitamina A, E y grupo
B. No conviene prepararlas con mucha antelación porque
pierden su contenido en vitaminas. El
tomate:es una de las hortalizas de más bajo poder calórico.
Sin embargo, no se mantiene mucho tiempo en buenas condiciones,
por lo que existen numerosos preparados:
Natural
triturado: muy similar en sus características al fresco,
aunque con más cantidad de ácido cítrico, que se le añade
como conservante. Zumos:
similar a los anteriores en sus características. Contienen
menos calorías que cualquier bebida refrescante. Tomate
frito: se le añaden féculas, azúcares, conservantes, etc.
Aún así, su contenido calórico no aumenta demasiado. Ketchup:
goza de mala reputación por la creencia de que "engorda";
sin embargo, no es así pero habrá que considerar los platos
a los que suele acompañar.
Efectos saludables
Su
alto contenido en fibra hace que sean eficaces en la prevención
del desarrollo de cáncer de colon.
Además, la suma del efecto saciante más su bajo contenido
calórico les constituye en los alimentos principales de
los regímenes bajos en calorias. Estos
son los efectos más conocidos pero, no por ello, los únicos.
Veamos algunos ejemplos: Actualmente
existen muchos estudios en los que se investiga acerca del
papel de ciertos alimentos en el cáncer. Como ejemplo baste
que el tomate contiene carotenoides, los cuales son precursores
de la vitamina
A, pero además se ha visto que previenen el desarrollo
de algunos tipos de cáncer como el de próstata.
Otro
ejemplo lo constituye la coliflor, que contiene una sustancia
que neutraliza algunos estrógenos
responsables del cáncer de mama. En fin, estas son líneas de
investigación abiertas en la actualidad y que, por tanto, tendremos
que seguir a lo largo del tiempo. Otro
efecto saludable es el efecto sedante de la lechuga, por lo
que se recomienda su consumo por la noche. Siempre
se ha considerado que las verduras, principalmente las espinacas,
tenían un gran contenido en hierro por lo que tenían propiedades
antianémicas. Sin embargo, el contenido en hierro de las verduras
y hortalizas es muy difícil de absorber por el organismo, por
lo que esta creencia popular no es del todo acertada.
Conservación: Es muy complicada porque se estropean
fácilmente. Clásicamente se ha utilizado el "Baño María", con el que
se pierden más propiedades que los anteriores debido a la cocción
prolongada; sin embargo, actualmente se utiliza cada vez más el congelado.
Este consigue conservar casi todas las propiedades aunque, por ejemplo,
se pierde vitamina
C. Esto no es debido al propio congelado sino al escaldado previo.
Actualmente también se utiliza la
deshidratación industrial, que también permite conservar casi todas
las propiedades.
Fecha
de publicación: Septiembre 2000
Alicia Lorenzo Hernández Unidad de Nutrición Clínica y Dietética
Hospital Universitario La Paz. Madrid