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Salud de la boca

Prevención de la caries dental

Martes, 6 de marzo de 2001.

Prevención de la caries dentalPrevención de la caries dental

La caries dental es una enfermedad que ha ido disminuyendo en nuestro entorno, así lo demuestran distintos estudios epidemiológicos. Además la enfermedad tiende a agruparse en determinados grupos de la población que hemos denominado "población de riesgo".

Además del cambio cuantitativo en la enfermedad, también se han producido cambios cualitativos en cuanto al tipo, extensión y localización de las lesiones de caries.

En este artículo vamos a explicar los distintos métodos de prevención de la caries dental, gracias a los cuales hemos conseguido la disminución de la enfermedad, como hemos dicho anteriormente.

La prevención es cualquier medida que permita reducir la probabilidad de aparición de una afección o enfermedad, o bien aminorar o interrumpir la progresión de la enfermedad. Se trata pues, no solo de evitar la enfermedad o afección, sino también, una vez aparecida, de detener su curso hasta conseguir la curación, o en caso de imposibilidad, retardar su progresión el máximo posible.

Las medidas principales para la prevención de la enfermedad de caries van a ser la eliminación de la placa bacteriana, la utilización de fluoruros, la aplicación de selladores de fisuras y los cambios en la dieta.

Eliminación de la placa bacteriana

La caries dental está relacionada con la presencia de distintos ácidos resultantes del metabolismo de los microorganismos presentes en la placa bacteriana.

La placa bacteriana se puede eliminar mecánicamente (mediante las técnicas de cepillado) y también químicamente (mediante la utilización de los antimicrobianos).

Los microorganismos patógenos de la placa bacteriana son: Streptococo mutans y Lactobacilos. Se ha demostrado que existe relación entre el streptococos mutans y el riesgo de caries y, sobre todo, la relación entre ausencia de caries y bajos niveles de estreptococos mutans. Por tanto el primer paso de prevención de la enfermedad debe ser controlar la infección producida por estos patógenos. En los pacientes que encontramos gran actividad de caries debemos eliminar en primer lugar las cavidades para eliminar el ecosistema que favorece la proliferación de estos microorganismos patógenos, al mismo tiempo que se deben utilizar antimicrobianos y remineralizadores que frenen la desmineralización que producen estos patógenos. El uso de la clorhexidina, que hasta hace poco solo se utilizaba para tratamientos gingivales, se ha demostrado eficaz para disminuir el número de colonias de estreptococos mutans. Se puede utilizar en colutorios, como geles de aplicación profesional y últimamente también como barnices. En una revisión de la literatura, Emilson concluye que la mayor disminución en el número de estreptococos mutans se consiguió mediante la utilización de un barniz de clorhexidina, seguida por la utilización de geles y colutorios. Esto es principalmente para los pacientes con alto riesgo de caries.

Aplicación de fluoruros

La aplicación tópica de flúor logra que en la capa superficial del esmalte se concentre gran cantidad de ión flúor; al reaccionar éste con el calcio se forma fluoruro cálcico, a partir del cual se produce un intercambio más profundo del ión flúor con la hidroxiapatita, donde por diversos mecanismos de intercambio, recristalización, absorción, etc., los oxidrilos son reemplazados por el ión fluorhidroxiapatita, compuesto estable y permanente que aumenta la resistencia del esmalte a la desmineralización.

Otro mecanismo de acción es la remineralización de las estructuras duras en el diente hipomineralizado, al promover la inclusión de minerales en su estructura, debido a la gran cantidad iónica.

También los fluoruros ejercen una acción antibacteriana por sí mismos, siendo ésta mayor para el fluoruro estañoso, debido no sólo al ión flúor sino también al ión estaño.

Actualmente existen cuatro compuestos para la aplicación profesional de flúor:

  • Fluoruro de sodio al 2%: en barniz o en solución. Buen sabor, no mancha los dientes y no irrita la encía.
  • Fluoruro estañoso al 8%: en solución. Tiene los inconvenientes de alto coste, gusto desagradable, posibilidad de pigmentaciones e irritación gingival.
  • Flúor fosfato acidulado al 1.23%: en solución o gel. Es el más utilizado.
  • Fluoruro de aminas a 1% en solución o al 1.25% en gel. 

Las técnicas de aplicación por parte del profesional son las siguientes:

En el caso de los geles de flúor se utilizan unas cubetas desechables que son blandas, flexibles y bastante aceptadas por los pacientes. Previo a aplicar el flúor se deben limpiar los dientes y lavar la boca con agua. Cargamos la cubeta con el gel, la metemos en la boca colocando el aspirador en el interior para que se lleve el exceso de saliva y esperaremos el tiempo que estipule el fabricante. Una vez transcurrido el tiempo adecuado se retira la cubeta, se hacen escupir los excesos, pero el paciente no se puede enjuagar, ni beber líquidos ni comer nada en una hora

En el caso de las soluciones también se deben lavar los dientes y la boca, el profesional secará bien los dientes con aires y los aislará con rollos de algodón y con una torunda de algodón aplicará el flúor sobre todas las superficies dentarias durante el tiempo que estipules el fabricante. Igualmente el paciente no podrá enjuagarse, ni comer ni beber nada en una hora.

En el caso de los barnices se realizará el mismo proceso que el anterior, solo que en estos casos al aplicar el barniz quedará una fina película en la superficie del esmalte. En estos casos se recomienda no cepillarse ni tomar alimentos duros en 24 horas. Esta película no es tóxica en caso de ingerirse. 

Estas son las tres formas de aplicación de flúor por parte profesional. Existe también una medida de salud pública como es la utilización de enjuagues de flúor en las escuelas, siendo un programa semanal que es sencillo, económico, requiere poco tiempo, es fácil de realizar y es eficaz en la reducción de la incidencia de caries. Los niños reciben un vaso con 7-10 cc de solución, se colocan el líquido en la boca, lo mantienen moviéndolo en la boca durante un minuto y después la echan. Los niños no deben ingerir el líquido, por lo tanto está contraindicado en niños menores de 6 años o en niños de 6 años que no controlen el reflejo de la deglución. Después no se deben lavar la boca, beber agua ni efectuar ninguna comida hasta media hora después de enjuagarse.

También existe un programa individual en el hogar, que consiste en realizar un enjuague diario con fluoruro sódico después del cepillado antes de irse a dormir.

Aplicación de sellados de fisuras

La utilización de los selladores de fisuras es una de las técnicas más eficaces de las que dispone la moderna odontología. Suponen una barrera inmediata que protege la zona más susceptible de ser atacada por los dientes: la superficie oclusal.

Los selladores de fisuras tienen por objeto rellenar los puntos y fisuras del esmalte impidiendo la colonización bacteriana y evitando la difusión de los sustratos fermentables que pueden ser metabolizados por las bacterias.

Las indicaciones de los selladores de fisuras a nivel individual son:

  • Dientes con morfología susceptible a la caries(surcos profundos).
  • Molares y premolares recién erupcionados y sanos.
  • En pacientes que pueden ser controlados regularmente.
  • En hipoplasias o fracturas del esmalte. 
  • Las contraindicaciones de los selladores son:
  • En dientes con caries detectable.
  • En paciente con numerosas caries entre los dientes. 

Obviamente la utilización de los selladores no puede contemplarse de manera aislada sino formando parte de un programa integral de prevención de caries el cuál deberá incluir la utilización de los fluoruros, ya sea por vía sistémica o tópica, el control de la placa bacteriana y el control dietético del paciente. Este programa estará presidido por las técnicas de educación sanitaria y refuerzos motivacionales.

Los pacientes más susceptibles a la aplicación de los selladores de fisuras van a ser los siguientes:

Pacientes especiales: aquellos con compromiso médico (medicación de larga duración, valvulopatías, nefropatías, inmunosupresión...), minusvalía física o psíquica, grupos sociales marginados (por la menor accesibilidad a los tratamientos restauradores futuros). En todos estos pacientes y debido a su mayor riesgo de caries debe contemplarse el sellado de todos los dientes posteriores permanentes sanos.

En pacientes con caries extensas en la dentición de leche debido a su alta correlación con el futuro riesgo de caries en dentición permanente.

En aquellos pacientes libres de caries en dentición temporal no debería indicarse el sellado sistemático de los molares permanentes aunque sí deberán ser revisados a intervalos regulares. 

Control de la dieta

La dieta es la cantidad de alimento que un individuo ingiere diariamente. La dieta juega un papel importante en la producción de la caries, ya que dietas ricas en azúcares favorecen la proliferación de esta enfermedad. El poder cariogénico de una dieta va a depender:

  • Del contenido en azúcar: a mayor cantidad de alimentos azucarados mayor riesgo de caries. Hay que tener en cuenta los alimentos con azúcares escondidos, como el jamón York, el pan de molde, la bollería, las salsas o los zumos envasados...
  • De la frecuencia de consumo de alimentos azucarados: a mayor frecuencia, mayor ataque ácido, mayor riesgo de caries.
  • De la consistencia de los alimentos: los líquidos azucarados son menos cariogénicos que los azúcares retentivos.
  • Del momento de la ingesta: durante las comidas son menos cariogénicos que entre comidas
  • De los factores protectores: por ejemplo el queso es un factor protector por su contenido en grasas. 
  • Las medidas preventivas en cuanto a la dieta son:
  • Disminuir el consumo de azúcares.
  • Dar información sobre los alimentos azucarados.
  • Sustituir la sacarosa por otros edulcorantes menos cariogénicos.
  • Consumir chicles con xilitol.
  • Disminuir el consumo de alimentos pegajosos o adhesivos.

Éstas han sido las medidas básicas de la prevención de la caries dental. Hay que tener en cuenta que la utilización de estas medidas de forma aislada no previene la caries dental, sino que hay que llevar un programa de prevención encaminado a utilizar las distintas medidas conjuntamente, evaluando el riesgo de caries en cada individuo y aplicando las medidas que necesite según su riesgo sea alto, medio o bajo.

Categorías: Salud de la boca,
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