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Síndrome Premenstrual, una realidad que impacta en el día a día de miles de mujeres

Síndrome Premenstrual, una realidad que impacta en el día a día de miles de mujeresEl Síndrome Premenstrual puede llegar a afectar de manera severa la vida de la mujer. Sólo en España 772.487 mujeres ven alterado su día a día por este trastorno cuyos síntomas más comunes son molestias físicas como la sensibilidad mamaria, los dolores de cabeza, musculares y apetito excesivo, unidos a síntomas más emocionales como irritabilidad, ganas de llorar o falta de energía.

El Síndrome Premenstrual (SPM) es una afección de la que existen referencias desde hace más de 2.500 años. A pesar de considerarse algo común y conocido a nivel social, la propia mujer lo ha estado asumiendo como normal, y hasta hace relativamente poco tampoco la comunidad científica le ha dado su lugar, tal y como destacaron recientemente los miembros del Equipo Daphne, durante un seminario de prensa realizado con la colaboración de Bayer HealthCare.

Durante el encuentro, estos expertos profundizaron en la definición, sintomatología, diagnóstico y tratamiento de esta trastorno, y presentaron ante los medios los resultados de la primera encuesta poblacional con base censal que sobre este tema se ha realizado en nuestro país y en Europa, y cuyo objetivo ha sido conocer la dimensión de este Síndrome Premenstrual y la actitud de la mujer y el médico ante el mismo.

Así, dicha encuesta, realizada a 2108 mujeres, muestra que la sintomatología asociada al síndrome premenstrual afecta en mayor o menor medida a cerca del 80 por ciento de las mujeres a lo largo de su vida, aunque el análisis de los datos se centra en la forma moderada o severa de esta afección que sufren 772.487 mujeres en España, por tener ésta un impacto significativo en la vida cotidiana de la mujer.

Tal y como destacó el doctor José Luis Dueñas, profesor titular de Ginecología y Obstetricia de la Universidad de Sevilla, “a lo largo de los años esta sintomatología ha sido asumida como algo normal por parte de la mujer y con escaso interés por parte de la comunidad científica, que durante mucho tiempo ha abordado la salud de forma generalista. Hasta hace poco no se ha empezado a reconocer las diferencias médicas que existen entre hombre y mujer, dando lugar en este caso concreto a una cierta trivialización del síndrome premenstrual”.

Definición

El Síndrome Premenstrual (SPM) es un trastorno recurrente del ciclo menstrual de la mujer constituido por una serie de síntomas físicos, psicológicos y de conducta con suficiente intensidad como para alterar en mayor o menor medida la vida de quienes lo padecen.

Con palabras más cotidianas, las mujeres lo definen como “una situación de vulnerabilidad emocional en la que quisieras desparecer de en medio, por irritación o tristeza, y que nadie entiende. Como una minusvalía molesta que te hace sufrir”; constituye un problema que hace padecer a las mujeres y que es muy difícil de incardinar en la dinámica de su vida, explica el doctor Ezequiel Pérez Campos, presidente de la Fundación Española de Contracepción.

Sus síntomas aparecen en la segunda fase del ciclo (fase lútea) y se alivia significativamente al aparecer la menstruación. Son muchas las mujeres que lo sufren, en diferentes grados de intensidad. Según esto y el nivel de interferencia con el día a día se habla de diferentes grados. Le llamamos SPM, aun a sabiendas de que no cumple ninguno de los requisitos para ser descrito como “síndrome”, para su mejor identificación, destaca este experto.

La forma más leve se da cuando las mujeres tan solo experimentan algunos de los síntomas y de forma no excesivamente acusada, lo que ocurre al 80 por ciento; en las formas moderadas a severas, que afecta a entre un 8 y un 32 por ciento de éstas, la sintomatología incapacita a la mujer para una actividad física, laboral, familiar, profesional o social normales; y la forma más grave, el denominado Trastorno Disfórico Premenstrual (TDPM), la sufriría entre un 3 y un 8 por ciento de las féminas.

Esta forma grave se caracteriza por un predominio de síntomas psicológicos y de la conducta y se encuentra incluido en la clasificación internacional de las enfermedades mentales. De hecho, tal y como destaca el doctor Campos, este cuadro ha sido muchas veces más conocido por los psiquiatras que por los ginecólogos, a pesar de su clara vinculación con las hormonas del ciclo menstrual.

Síntomas más frecuentes

La causa del síndrome premenstrual no está del todo aclarada, aunque tiene que ver con las hormonas femeninas (los estrógenos y la progesterona), en interacción con procesos neurológicos mediados por neurotransmisores. También se ha relacionado con una mayor retención de agua e iones y con factores emocionales, psicoafectivos o psicológicos. Posiblemente también influyen factores genéticos y hereditarios.

Respecto a la clínica, este trastorno presenta, como hemos dicho, una serie de síntomas físicos y otros psíquicos y conductuales, lo que lo convierte en un cuadro sumamente complejo y variado. “El síndrome premenstrual presenta una sintomatología variada que en general incluye unos 80 síntomas (40 físicos y 40 psicológicos)”, aclara la doctora Isabel Serrano, presidenta de la Federación de Planificación Familiar de España.

En concreto, los más frecuentes que las mujeres reconocen en la encuesta son los síntomas físicos como sensibilidad mamaria, dolor de cabeza o muscular, retención de líquidos o aumento de peso, que se dan en un 45,7% de las mujeres en su forma moderada a severa, seguido por orden de frecuencia enojo/hostilidad/ irritabilidad (29,2%), ganas de de llorar, estar sensible y sensibilidad al rechazo (24,7%), apetito excesivo y antojo de comida en (21,6%), y fatiga o falta de energía (21%) junto con la pérdida de interés en casa (7,1%), en el trabajo (6%) y en la vida social (5,6%) entre otros.

En los casos considerados dentro de la franja moderado a severo, en los que impacta de forma directa en la calidad de vida de la mujer, la sintomatología tiene una duración media de unos 3 días al mes y las encuestadas reconocen que afecta a sus relaciones familiares en el 7,1% de los casos, a su vida social en el 5,6% y conlleva una pérdida de interés en el trabajo en el 6%. Dato este último, según afirma el doctor Pérez Campos, “que tiene un gran impacto social ya que dependiendo de la gravedad de estos síntomas derivan en un importante absentismo escolar y laboral”.

No acuden al médico

Sin embargo, a pesar de este impacto en la vida social y personal de la mujer, por lo general esta sintomatología se asume como normal y la mujer no acude al médico. En concreto, según la encuesta realizada en nuestro país, el 80 por ciento de las mujeres con síntomas premenstruales afirma no haber consultado nunca al médico en relación con la presencia de los síntomas que padece.

“Aunque lógicamente las que menos consultan son las que presentan síntomas leves, llama la atención que un 75 por ciento de las que presentan un síndrome premenstrual moderado a severo o, incluso, las que sufren Trastorno Disfórico Premenstrual nunca hayan consultado”, destaca la doctor Serrano, que añade que “la mayoría de ellas alegan pensar que es un hecho normal” cuando se les pregunta el motivo.

Respecto al diagnóstico, los expertos señalan que éste se basa en el relato de la mujer y en la recogida de sus síntomas, al menos en dos ciclos diferentes. Así, destacan que “es característico que estos síntomas aparezcan en la segunda fase del ciclo (fase lútea) y desaparezcan en la primera fase (fase folicular)”, tal y como explica el doctor Pérez Campos.

“Para conocer la intensidad del cuadro y la categoría diagnóstica en la que lo encuadramos (síntomas premenstruales, síndrome premenstrual o Trastorno Disfórico Premenstrual), lo realizaremos con sistemas de medida como el test de Steiner, que evalúa una serie de síntomas de entre los antes descritos, en sus grados leve, moderado y grave, y sus repercusiones en la vida laboral, familiar o social. Según las puntuaciones obtenidas en el test, realizaremos el diagnóstico de los diferentes grados de SPM o de la ausencia de este”, explica este experto.

Para medir la evolución del síndrome premenstrual con los distintos tratamientos, los expertos cuentan con otros instrumentos de medida, como el denominado “recogida diaria de la severidad de los problemas” o DRSP, según sus siglas en inglés, que recoge la evolución de once síntomas y tres repercusiones en la vida de la mujer y permite al médico averiguar si el síndrome mejora, empeora o se mantiene.

¿Se puede tratar?

Respecto al tratamiento, la encuesta revela que los fármacos más utilizados por las mujeres que acuden al médico para aliviar esta sintomatología son los anticonceptivos hormonales en el 57 por ciento de los casos, seguidos de analgésicos en un 53,3 por ciento y remedios caseros o naturales, en un 4,1 por ciento.

A este respecto, el doctor Iñaki Lete, jefe del Servicio de Ginecología del Hospital Santiago Apóstol de Vitoria, explica que el tratamiento del síndrome premenstrual incluye básicamente la utilización de medidas higiénicas (dieta saludable, ejercicio físico moderado, etc.) y tratamientos farmacológicos, ya que los estudios realizados con otras terapias alternativas no han obtenido conclusiones definitivas, si bien han demostrado mejorar algunos síntomas.

En concreto, los fármacos más utilizados son los agentes psicotrópicos y los compuestos hormonales. Entre los primeros, los únicos que tienen indicación para el tratamiento de este síndrome son los inhibidores selectivos de la recaptación de la serotonina (ISRS), fármacos que son utilizados habitualmente en el tratamiento de la depresión: fluoxetina, paroxetina o sertralina. Este tipo de fármacos están indicados en mujeres con síndrome premenstrual severo y que no necesitan anticoncepción. El mayor problema asociado al uso de este tipo de fármacos, según el doctor Lete, es el importante número de efectos secundarios que inducen, además del estigma personal y social que puede suponer el uso de medicación “psiquiátrica”.

Respecto a los compuestos hormonales, este experto afirma que en la actualidad existe evidencia de buena calidad para poder recomendar (nivel de recomendación A) el uso de anticonceptivos hormonales orales combinados que contengan drospirenona (DRSP) en aquellas pacientes sin deseo gestacional que presenten síntomas premenstruales. De este modo, el doctor Lete concluye que, “durante muchos años el tratamiento de este síndrome ha estado en gran parte en manos de los psiquiatras. Sin embargo en la actualidad existen preparados hormonales adecuados que consiguen reducir el impacto y la gravedad de los síntomas que sufre la mujer en estos días sobre todo en sus formas moderadas”-

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