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Vivir sano

Guía sobre la anafrodisia o anorexia sexual

Guía sobre la anafrodisia o anorexia sexualEn pocas palabras, la anafrodisia o anorexia sexual, puede definirse como un bajo interés sexual, motivado por causas físicas y psicológicas. Un trauma de la niñez, o un trastorno sexual como la anorgasmia o la disfunción eréctil, son algunos de los detonantes de esta enfermedad. Conoce cómo se manifiesta y cómo tratarla a través de simples soluciones.

¿Qué causa la anafrodisia o anorexia sexual?

Las causas de la anafrodisia o anorexia sexual, responden similarmente a factores físicos y psicológicos. Dentro de los factores de riesgo más comunes para este trastorno, podemos mencionar, por ejemplo, la fractura del pene en los hombres, y el vaginismo o los partos traumáticos en las mujeres. Además, cualquier disfunción sexual, como la eyaculación precoz o la impotencia, conducen a una falta de autoestima y sensaciones de frustración que desatan la falta de interés sexual.

Desde el punto de vista hormonal, la anafrodisia o anorexia sexual, se encuentra asociada a un bajo nivel de testosterona en los hombres, así como estrógenos en personas del sexo femenino. La menopausia, es también otra de las causas para esta enfermedad, al igual que el uso de ciertos medicamentos antidepresivos o hipertensivos, y la experiencia de traumas o abusos en el pasado. No obstante, uno de los factores más comunes es la depresión y el estrés, situaciones donde el nivel de la hormona cortisol inhibe el apetito sexual.

¿Cómo detectar la anafrodisia o anorexia sexual?

Evidentemente, el signo más evidente de anafrodisia o anorexia sexual, es la pérdida del deseo sexual, el cual se manifiesta al rechazar encuentros de este tipo, y en caso de acceder, no se logra disfrutar del placer, y mucho menos alcanzar el orgasmo (en muchos casos, puede llegar a experimentarse dolor durante el coito). Esto trae como consecuencia un “círculo vicioso” que empeora aún más la situación si no se trata a tiempo.

Además de lo anterior, los síntomas de la anafrodisia o anorexia sexual apuntan también a una alteración en la imagen o el criterio que el sujeto posee sobre su propio cuerpo, así como una obsesión por cualquier tema de índole sexual, y un repudio exagerado de las funciones corporales.

Una persona con esta enfermedad, manifestará un temor anormal por las enfermedades de transmisión sexual, emitirá juicios y opiniones severas con respecto al sexo, y mantendrá una estricta vigilancia sobre las personas que le rodean, llegando a creer que todos le desean como objeto sexual.

¿Cómo se diagnostica la anafrodisia o anorexia sexual?

El paso más importante camino a tratar la anafrodisia o anorexia sexual, es reconocer que realmente, se padece la enfermedad, y se reconocen todos los síntomas anteriormente descritos. A partir de este momento, es necesario acudir al criterio de un especialista médico, el cual podrá evaluar el tipo de anorexia sexual observado, pudiendo ser de tipo primaria, o sea, cuando el paciente ha padecido este trastorno desde el comienzo de su vida sexual; o bien puede ser de tipo secundaria, cuando la persona sufre la enfermedad a partir de una experiencia vivida en el pasado.

Del mismo modo, es importante dentro del diagnóstico, detectar algunas causas comunes asociadas a la anafrodisia o anorexia sexual, como el estrés, la depresión, los trastornos obsesivo compulsivo, o la administración irresponsable de medicamentos y sustancias.

En cuanto al componente físico de esta enfermedad, podrá remitirse a un urólogo o ginecólogo según el caso, afín de descartar cualquier padecimiento fisiológico desencadenante. Si el paciente ha sido víctima de un trauma psicológico por abuso o violación, es necesario contar con la asistencia de un psicólogo o terapeuta, que a su vez también podrá trabajar en cualquier tipo de disfunción sexual de carácter psicológico.

¿Cómo se trata la anafrodisia o anorexia sexual?

En algunos casos, la anafrodisia o anorexia sexual puede ser erradicada con inyecciones de testosterona, en caso de poseer una causa fisiológica, o bien, con técnicas de relajación y masajes, terapias psicológicas para superar la anorgasmia, la disfunción eréctil o los traumas vividos en el pasado. Muchas veces, la anafrodisia o anorexia sexual, se desarrolla en el marco de una niñez estricta, llena de tabúes y consideraciones morales asfixiantes.

Por todo lo anterior, la ayuda psicológica es tan importante, porque contribuye a  crear en el cerebro las habilidades necesarias que permiten concentrarse en placer, aceptarse tal y como se es, y disfrutar del acto sexual en sí.

En un plano más general, es conveniente mantener un equilibrio entre el trabajo y el ocio para alejar los escenarios de estrés, así como afrontar los problemas de la pareja y potenciar los pequeños momentos de intimidad sexual. Aquí, la monotonía es el principal enemigo, por lo que es necesario adoptar nuevas técnicas de brindar placer, con el objetivo de ver el sexo, no como una obligación, sino como una oportunidad exquisita para experimentar el placer y relajar nuestro cuerpo.

Juguetes sexuales, tratamiento efectivo

Si antes eran un sinónimo tajante de tabú o excentricismo, hoy en día los juguetes sexuales son cada vez más adoptados entre las personas. En su relación con la anafrodisia o anorexia sexual, este tipo de objetos puede desempeñar un papel decisivo a la hora de superar cualquier trastorno.

Las mujeres cuentan con una gran variedad de juguetes sexuales para eliminar la falta de apetito sexual. En primer lugar, podemos mencionar los lubricantes, que permiten potenciar la sensibilidad del clítoris, mientras los vibradores, son capaces de acceder a nuevas formas de estimulación, que ayudan a la persona a explorar sus zonas erógenas, redescubrir el placer y acercarse más a su intimidad. Del mismo modo, el uso de velas, bolas chinas, así como la lectura de un libro erótico, pueden ser recursos infalibles a la hora de enfrentarse a la anorexia sexual.

Los hombres por su parte pueden apoyarse en el uso de masajes y juegos preliminares antes del momento de la penetración, lo que permite estimular el apetito sexual, del mismo modo en que ciertos lubricantes especiales pueden estimular la sensibilidad del pene, e incluso, retrasar la eyaculación. A su vez, el uso de masturbadores para los hombres, puede ayudar a una persona que sufre de anafrodisia o anorexia sexual a descubrir su cuerpo, conocer qué le gusta y qué no, y experimentar el placer de un modo totalmente seguro.

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