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Salud de la boca

Tratamiento dental en pacientes con problemas

Tratamiento dental en pacientes con problemas¿Por qué son especiales este tipo de pacientes?

En la población general hay muchas personas que tienen problemas de corazón, riñón, hígado o que por una determinada enfermedad han recibido tratamiento de radioterapia y que tanto en la consulta dental como en otras especialidades se consideran especiales. Esto se debe a que, bien a la medicación que están tomando, bien a las alteraciones generales que derivan de la afectación que sufren, influyen a la hora de realizar un determinado tratamiento.

Es por ello importante que estos enfermos informen de su estado para que figure en la historia clínica del especialista concreto que visiten.

Pacientes con problemas de corazón y de circulación

En la actualidad existe un gran número de personas con problemas cardiacos o de circulación. Este hecho puede deberse a que, gracias a la mejora de la calidad de vida, vivimos más años o bien al desarrollo de la ciencia se diagnostican más estas enfermedades. Los problemas de corazón o de circulación pueden ser de distintos tipos, esto es importante para evitar posibles complicaciones durante el tratamiento dental.

Uno de los problemas cardiacos más frecuentes es lo que conocemos como insuficiencia cardiaca, en la que la capacidad de contracción del corazón esta alterada y por ello disminuye el volumen de sangre bombeado por minuto; esto produce que otros órganos como riñón, hígado o pulmón se vean perjudicados a la vez que aumenta la probabilidad de sufrir hemorragias a nivel intestinal.

Los problemas cardiacos pueden también deberse a que exista una malformación. Esto puede deberse a diabetes, rubéola, infecciones por citomegalovirus entre otros, y suele conllevar la colocación de una prótesis cardiaca. A nivel oral suelen producirse retrasos en la salida de los dientes y mala formación del esmalte. Además debido probablemente a la falta de tratamiento odontológico, estos pacientes suelen sufrir más caries y enfermedad de encía.

Otro tipo de problema cardiaco frecuente es el que conocemos como arritmia. Este tipo de personas pueden llevar marcapasos; esto es importante comentarlo ya que algunos aparatos pueden interferir con la función del mismo.

Unas patologías que también suelen presentarse son las de angina de pecho y de infarto. En estos casos es conveniente tomar un ansiolítico antes de empezar el tratamiento dental. Normalmente las personas que han sufrido una crisis de infarto no suelen tratarse hasta que pasan de tres a seis meses.

Los pacientes que llevan algún tipo de válvula cardiaca, como por ejemplo en la estenosis o insufiencia mitral o aórtica, pueden sufrir infecciones de la misma ante una manipulación dental y necesitan tratarse con antibióticos como veremos más adelante.

La hipertensión es un problema que afecta aproximadamente al 15 % de la población. Por ello ante la ansiedad que suele generar la visita al odontólogo no deben olvidar tomar su medicación. Además se recomienda que sus visitas sean cortas y por la mañana. Estas personas debido a los medicamentos que toman suelen tener sobrecrecida la encía, boca seca, úlceras y dolor a nivel oral.

¿Qué precauciones deben tomar los pacientes con problemas cardiacos?

Existe un tipo de pacientes con problemas de corazón que deben tomar precauciones ante lo que se conoce como Endocarditis bacteriana. Se trata de una infección que se da a nivel cardiaco y que puede ser producida por las bacterias que pasan a la sangre por una manipulación dental, entre otras. Los pacientes que deben tomar precauciones son aquellos que llevan válvulas cardiacas o catéteres, que ya han sufrido alguna endocarditis previamente, que tienen una enfermedad reumática con afectación del corazón, o aquellos con enfermedades congénitas cardiacas, entre otros. Por lo general los pacientes con estos problemas son advertidos previamente por su cardiólogo de forma que se lo comunican al odontólogo. En la consulta dental ante un tratamiento que conlleve contacto con la sangre se les receta un antibiótico que se toma previa y posteriormente a la cita, de forma que se protege al organismo frente a la invasión bacteriana.

Los pacientes que están recibiendo tratamiento anticoagulante deben también advertirlo en el gabinete dental. Normalmente las medidas que indica el profesional, ante extracciones o cirugías, es tomar la mitad de dosis de la medicación desde los dos días anteriores a la cita y administración de heparina el mismo día de la intervención. No obstante este tratamiento siempre deberá ser supervisado por el cardiólogo o constatado mediante un análisis de sangre.

La cantidad de plaquetas, necesarias para la coagulación de la sangre, tienen mucha importancia, ya que si estos pacientes tiene una cantidad menor a 30000 no deben someterse a un tratamiento que pueda producir una hemorragia.

Por último cabe mencionar a las personas que han tenido un transplante. Previamente a la operación estos pacientes no deben tener ningún foco de infección a nivel oral, para ello se les tendrán que extraer dientes o someterse a otro tipo de tratamiento. Además deben mantener una correcta higiene.

Tras el trasplante, como llevarán una medicación especial, se tendrán que tomar precauciones como las que ya se han comentado, entre otras.

Pacientes con problemas de hígado

El hígado es un órgano de vital importancia para los seres humanos ya que hace de filtro de muchas sustancias para que no pasen a la sangre.

Las alteraciones que causan la enfermedad hepática pueden ser producidas por virus (el de la hepatitis A, B, C, D o E o rubéola entre otros), por exceso de consumo de alcohol, por medicamentos (como vitamina A o metildopa) y por ingesta de sustancias tóxicas. Además pueden originarla alteraciones en el retorno de la sangre por las venas o simplemente porque el organismo crea defensas contra el propio hígado de forma que intenta destruirlo.

El hígado fabrica una sustancia que es necesaria para que la sangre coagule de forma que, si éste se ve alterado o el paciente este tomando determinados medicamentos, habrá que tenerlo en cuenta. Para ver la capacidad del organismo para detener una pérdida de sangre se le hace un análisis y una serie de pruebas especiales de laboratorio que miden la cantidad de plaquetas y el tiempo que tarda en coagular.

Ante una extracción, cirugía o cualquier otro tratamiento dental en el que pueda producirse una hemorragia se deberán tomar las medidas oportunas para evitarla consultando con su médico especialista de digestivo.

No obstante para detener una hemorragia en el caso se produzca existen medidas generales en la consulta como adrenalina, ácido épsilon- aminocaproico. También hay productos que se aplican sobre la zona sangrante que actúan de tapón como esponjitas de fibrina. Otras medidas que detienen una hemorragia son los puntos que producen el cierre de la herida.

Personas con problemas de riñón

Los riñones van a actuar como un filtro a través del cual el cuerpo va a expulsar a la orina las sustancias que deba desechar.

Las enfermedades renales más frecuentes suelen ser las infecciones de vejiga y de uretra.

La insuficiencia renal aguda o crónica, produce de forma progresiva una disminución de la capacidad que tienen los riñones para el filtrado. Otras alteraciones son las que se conocen como síndrome nefrótico, u otras producidas por trastornos hereditarios como la enfermedad renal poliquística o las nefritis.

Las causas más frecuentes de la Insuficiencia renal son infecciones fuertes del riñón, diabetes o hipertensión arterial, entre otras, y puede provocar que se afecten otros órganos del cuerpo humano. Las personas con la insuficiencia crónica en muchos casos deben someterse a un trasplante o bien a una diálisis (donde se les conecta a un aparato que se encarga de hacer la filtración que el riñón no puede realizar).

A nivel oral la insuficiencia renal puede producir que los dientes salgan con retraso o con el esmalte alterado, de color oscuro. Además es frecuente que estos pacientes tengan mal aliento, hongos y aftas dentro de la boca debido a la falta de defensas y de saliva. Las personas con el riñón trasplantado, debido a la medicación, pueden tener la encía sobrecrecida.

¿Qué precauciones se toman ante el paciente renal?

En la consulta dental es muy importante decir este tipo de afectación para tomar las precauciones oportunas.

Por ejemplo, a la hora de recetar un tratamiento, se debe tener en cuenta la disminución del filtrado de algunos medicamentos, lo que conlleva que al no eliminarse por la orina, se concentren en sangre. También hay fármacos que pueden acentuar la enfermedad del riñón porque son tóxicos para él.

Por otra parte pueden producirse infecciones, en los pacientes trasplantados o en aquellos que llevan un tratamiento de diálisis, a raíz de una manipulación dental. Por ello ante estas situaciones es conveniente hacer una evaluación del estado de salud oral y recetar un antibiótico ante cualquier foco de gérmenes.

En este tipo de pacientes es recomendable hacer un análisis para valorar la capacidad de coagulación de la sangre y consultar con su médico especialista o hematólogo. Sobretodo en aquellos que están recibiendo sustancias que impiden la formación de coágulos (heparina) a través de la diálisis.

Otras alteraciones que pueden existir y que deben tenerse en cuenta en la consulta dental son la diabetes, la hipertensión arterial, la retención de agua por la toma de su medicación o el exceso de colesterol. Esto añade que se deban tomar mayor número de precauciones a la hora de realizar el tratamiento.

Pacientes que reciben tratamiento de radioterapia

La radioterapia se emplea para el tratamiento de algunas enfermedades mediante radiaciones ionizantes.

Sus efectos producen afectación frecuentemente de las glándulas salivales, la piel, los dientes, el hueso y los músculos. Por ello en el gabinete dental se debe recibir un tratamiento preventivo y curativo.

Los efectos de las radiaciones pueden producir que la piel se ponga enrojecida o se descame o quede depilada de forma permanente o temporal (al actuar sobre los folículos pilosos). Dentro de la boca pueden aparecer úlceras que producen dolor y dificultad para comer y hablar. Éstas ulceras pueden llegar a exponer el hueso si perduran mucho en el tiempo. El gusto también puede disminuir si se ven afectadas las papilas gustativas.

En este caso se recomienda llevar una buena higiene (enjuagues de agua salada y bicarbonato), evitar alimentos muy condimentados y usar algún anestésico local para disminuir el dolor.

La afectación de las glándulas que producen la saliva provoca que haya menos cantidad de ésta, lo que conlleva a mayor probabilidad de tener infecciones por hongos y caries. Las glándulas suelen recuperarse con el tiempo pero mientras dure su lesión se recomienda usar sustitutivos de saliva, mascar chicles y beber mucho agua.

La caries afecta muchísimo a este tipo de pacientes debido a que la dieta suele ser blanda y con muchos hidratos de carbono. En niños algunos dientes no se forman o lo hacen con manchas y de menor tamaño. También puede que salgan antes de lo normal.

Para prevenir las caries se recomienda usar flúor tanto en pasta como en geles concentrados. En el músculo pueden producirse alteraciones que requieran el tratamiento de rehabilitación y de medicamentos relajantes de los mismos.

La lesión del hueso (osteorradionecrosis) es bastante preocupante ya que queda expuesto bien por la falta de defensas como por la disminución del riego sanguíneo, no se defiende ante las infecciones. El hueso tiene aspecto rugoso, y el paciente tiene dolor, dificultad para abrir la boca, comer, hablar y halitosis.

En algunos casos la lesión cura espontáneamente pero para evitar su aparición se previene teniendo una correcta higiene bucal, recibiendo todos los tratamientos dentales necesarios y evitando el uso de prótesis que puedan traumatizar los tejidos.

Deben tratarse todas las caries, bien con empastes o endodoncias, y deberán extraerse todas los dientes que estén en mal estado (por caries o por enfermedad de encía avanzada) ya que esto es un riesgo para la lesión ósea.

Tras la radioterapia la prevención sigue siendo muy importante, para ello se debe mantener la higiene (con flúor y clorhexidina), realizarse nuevos tratamientos de caries pero deben evitarse las extracciones de dientes durante un tiempo, aunque si es imprescindible puede hacerse tomando un antibiótico previamente.

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